Huellas del Quijote en el Campo de San Juan

El pasado mes de diciembre, Ángel Martín-Fontecha Guijarro, natural de Herencia (Ciudad Real), fue el encargado de abrir en Alcázar de San Juan una jornada de estudio y divulgación cervantina bajo el título “El lugar de Cervantes y el lugar del Quijote”.  Un congreso en el que participaron una docena de investigadores castellano-manchegos que presentaron las conclusiones de sus diferentes trabajos relacionados con el mundo de Cervantes y su relación con La Mancha.

Alcazar_jornada_buatismo_Miguel_de_Cervantes_04fa0333ca714d9765d7b4ece64cc957Hace pocos días el Patronato municipal de Cultural de Alcázar de San Juan publicó el vídeo de su intervención y ahora publicamos aquí el texto íntegro de la misma.

Huella del Quijote en el Campo de San Juan

     Por Angel Martín-Fontecha Guijarro

DECLARACIÓN DE INTENCIONES

Estimados amigos… es para mí un honor iniciar el turno de ponencias de estas I Jornadas de estudio y divulgación cervantina, donde intentamos ahondar sobre “El lugar de Cervantes – El lugar del Quijote”.

Sobre la cuna de Cervantes, estudiosos más preparados que yo han mostrados sus teorías sobre el origen alcazareño de Cervantes. No quiero profundizar en ello, pero creo que es necesario reclamar “donde proceda” un exhaustivo estudio de la situación, para sacar a la luz las desavenencias con el Cervantes de Alcalá de Henares… y las incongruencias que este último tiene en el devenir biográfico del personaje del escritor.

Es hora, insisto, de que no sepultemos en el olvido las raíces de Cervantes en Alcázar de San Juan, y que el estudioso Luis Astrana Marín hizo caer en la omisión más profunda allá a mediados del siglo XX (más de trescientos años después de los momentos de la vida del escritor).

partida bautismo
Partida bautismo

El 9 de Noviembre de 2014 se celebran 456 años de la fecha que consta en la partida de bautismo de Cervantes aquí en Alcázar; en 2015 se celebra el 4º centenario de la edición de la 2ª parte del Quijote… sirvan estas efemérides como acicates para reivindicar luz sobre un personaje tan universal, y que su arraigo con Alcázar cada vez está más olvidado.

INTRODUCCIÓN

Desde la aparición de la excepcional aventura del Hidalgo Manchego Don Quijote numerosos estudios de han generado multitud de “rutas teóricas” donde situar las hazañas de tan inigualable caballero. Hay muchos pueblos, villas o aldeas de La Mancha que se autoproclaman cuna de Don Quijote, o que quieran incluirse en el mítico camino. La novela es, en esto, voluntariamente imprecisa.

Y… menos mal, que Don Miguel de Cervantes especificó que el personaje principal era Don Quijote de LA MANCHA… Si no hubiera sido así, la ubicación de las andanzas del ingenioso hidalgo las podríamos ver situadas en parajes de lo más dispares y anecdóticos (incluso así, hay quien ubica las primeras aventuras del Quijote, fuera del Campo de la Mancha).

La mayoría de estudios que especulan en profundidad sobre las posibles rutas que Quijote y Sancho siguieron en el desarrollo de sus peripecias parten de un supuesto en el arranque de la historia, y a partir de aquí localizan ventas, molinos o detalles del camino que justifiquen las hipótesis que se plantean… Y la verdad, es que encontrar cualquiera de estos detalles (ventas, molinos o caminos) en el mapa castellano del siglo XVI y XVII es bastante fácil.

Sin embargo, si en el desarrollo de las particulares hipótesis hay algo que no encaja, no es raro encontrar expresiones donde se tilda de “humoradas de Cervantes”, “recovecos del autor”, “caprichos de su fantasía” o, simplemente, “ingenuidades” para no aceptar los datos que aparecen en la narración y que no concuerdan con la hipótesis que se quiere defender.

No hay que olvidar que en la novela sólo aparecen unos cuantos lugares relacionados con total precisión. Dentro de nuestra zona, serían Tembleque, Puerto Lápice, Quintanar, El Toboso, las Lagunas de Ruidera,… y los versos de los académicos de la Argamasilla.

Mapa de los pueblos del Quijote
Mapa de los pueblos del Quijote

No soy historiador ni me dedico profesionalmente a la investigación, pero he ido recabando gran información sobre los diferentes estudios que pretenden ubicar las aventuras del de la Triste Figura, y quiero aprovechar esta ocasión que se me presenta para exponerlas ante ustedes, de forma muy breve, y para reclamar, de una vez por todas, la mancheganía de Don Quijote, y por extensión, la implicación de las localidades manchegas de nuestra comarca como marco donde se celebraron multitud de las populares aventuras del personaje más señalado de la literatura universal.

orden de san juan
Mapa del Campo de San Juan

En esta exposición haré referencia a algunas de ellas (sobre todo las que pertenecieron a la Orden de San Juan), pero los rastros de la ruta quijana podemos encontrarlas en otras localidades manchegas como Los Hinojosos, Corral de Almaguer, Mota del Cuervo… de cuya naturaleza tendremos referencias a lo largo de este día en ponencias sobre la relación de estos lugares y el Quijote.

Muchos de los apuntes que mostraré son sólo el atisbo de unas tradiciones que con el tiempo se van olvidando, bien por el descuido en su traspaso de generación en generación, o bien por la ingratitud de estudios más actuales que arramblan con un pasado reconocido,

TEORÍAS QUE CONCRETAN EL LUGAR DE LA MANCHA DE CUYO NOMBRE, CERVANTES, NO QUISO ACORDARSE.

  • BREVE EXPOSICIÓN CON SUS LUCES Y SOMBRAS.

En toda teoría que pretenda ubicar la cuna del Quijote.

     1. VILLANUEVA DE LOS INFANTES.

villanueva de los infantesEs quizá la opción más reciente en ponerse sobre la mesa. El estudio que determina que el lugar de Don Quijote es Villanueva de los Infantes, fue publicado en 2005 por un equipo de la Universidad Complutense de Madrid. Evidentemente, en el estudio se sitúan los teóricos molinos y la venta que marcan la primera parte de las aventuras del hidalgo. Esos molinos podrían ser los antiguos construidos en esta localidad del campo de Montiel, y la venta, cualquiera de Albadalejo o Torre de Juan Abad llamadas, en la época, del Quintanar (concepto que aparece mencionado varias veces en la obra literaria).

Además, el personaje conocido en la obra como el Caballero del Verde Gabán (cap. del 16 al 18 de la Segunda Parte), es relacionado con Rodrigo de Miranda, vecino de Villanueva de los Infantes.

Otro de los argumentos que los defensores de esta teoría esgrimen como prueba de la veracidad del estudio sea la referencia que el autor hace sobre el Campo de Montiel en varios momentos de la novela. Así en el Capítulo II de la Primera Parte, se indica que Don Quijote “comenzó a caminar por el antiguo y conocido Campo de Montiel y era verdad que por él caminaba”, o en el Capítulo VII, también de la primera parte, donde leemos “acertó don Quijote a tomar la misma derrota, y camino, que él había tomado en su primer viaje, que fue por el Campo de Montiel”.

Sin embargo este completísimo estudio coordinado por Don Francisco Parra Luna y Don Manuel Fernández Nieto tiene sus detractores. No mostraré aquí las disquisiciones entre unos y otros, pero sí quiero mostrar, a modo de ejemplo, un apunte, por lo recurrente en las diferentes teorías, que nos sirva de muestra de lo complicado que es realizar conclusiones a partir de citas de la obra; y que, sinceramente, la capacidad de Miguel de Cervantes era tal que creo que usaba de esas artimañas para hacer más difícil la localización exacta de las aventuras del hidalgo, suponiendo de antemano, que dicha localización se pueda concretar y no sea sino una sucesión de ficciones geográficas.

La primera descripción geográfica del Campo de Montiel sería la siguiente, anterior al siglo XV:

campo de montiel IEl Campo de Montiel hace alusión a una comarca de carácter natural asociada, en el momento de la formación del concepto, a los territorios de la Orden de Santiago situados al sur del Tajo y que se contraponían a las manchas de Montearagón y de Vejezate.

La Mancha de Montearagón incluía Villena, Chinchilla, Albacete, Almansa, Hellín, Tobarra, Villanueva de la Jara, Utiel, La Roda, San Clemente, Munera, El Bonillo, Villanueva de la Fuente, … y la Mancha de Vejezate incluía, Tomelloso, Socuéllamos, Villarrobledo, Las Mesas, Pedro Muñoz, Ruidera, Mota del Cuervo,… Es decir que desde el sur del Tajo, excepto estas localidades podemos hablar, en sus inicios, del Campo de Montiel histórico.

Posteriormente, este marco geográfico se divide. Y así, en el siglo XVI, nos encontramos como todo el espacio anterior se divide, geográficamente, y dentro de la provincia de Ciuidad Real, en La Mancha, el Campo de Calatrava y… por supuesto el Campo de Montiel… además de la zona de los Montes.

Pues bien, cuando Miguel de Cervantes dice que Don Quijote se mueve “por el antiguo y conocido Campo de Montiel y era verdad que por él caminaba”… ¿a qué época del Campo de Montiel se refiere?. Lo de antiguo, y asegurando que era verdad que por él caminaba, como si alguien pudiese dudarlo en el momento de los hechos que relata, parece hacer referencia a momentos anteriores. Lo que no cabe duda es que la Mancha alguna vez en su historia se consideró Campo de Montiel, pero no a la inversa… el Campo de Montiel, nunca se consideró Mancha.

     2. ESQUIVIAS

esquiviasEste pueblo toledano, situado en la comarca de La Sagra, y limítrofe con Madrid, también defiende a ultranza su teoría donde reclama ser punto de partida de las andanzas de Don Quijote. Sirva como referente de esta propuesta, los estudios de Don Francisco Guardia Navarro.

Sus argumentos son diversos. Por un lado, la relación del propio Miguel de Cervantes con esta localidad toledana que se refleja en el hecho de que el autor visitase Esquivias en 1584 para entrevistarse con Juana Gaitán, viuda de su amigo el poeta Pedro Laínez. En este lugar conoció a la que sería su esposa Catalina de Salazar y Palacios, con la que se casaría unos meses después en la Iglesia Parroquial de esta localidad.

Por otro lado, los defensores de la teoría de Esquivias, aseguran que en esta localidad Cervantes conoció a distintos vecinos que luego le sirvieron como modelo para relejar algunos personajes del Quijote, personas de carne y hueso como el morisco Diego Ricote, el bachiller Sansón Carrasco, el Vizcaíno, Juana Gutiérrez, Mari Gutiérrez y Teresa Cascajo, de los cuales, según los estudiosos de esta conjetura, existen partidas de defunción, matrimonio o bautismo aparecen en los libros parroquiales.

 Además en las hipótesis que defienden esta localidad como cuna del Quijote, tenemos el hecho de que desde su aparición en el panorama histórico, allá por los siglos XII y XIII, en la documentación donde se hace referencia a Esquivias, en la mayoría de las veces se le denomina como Lugar de Esquivias o como Lugar simplemente. La relación ya está establecida, cuando Cervantes decía lo del “Lugar de la Mancha”, venía a referirse por lo del Lugar, a Esquivias.

     3.  URDA

Una nueva opción que nos encontramos como cuna de Don Quijote en la actual provincia de Toledo. Se trata de la pequeña localidad de Urda.

Esta teoría es desarrollada por Don Fernando Alvarez Junco, partiendo de las tesis del investigador y escritor francés del siglo XVIII, Pierre Menard

Sus argumentos, de diferente tipo, son los siguientes:

De tipo geográfico:

  • A don Quijote lo daba el sol en la cara en su primera salida en un día de los calurosos del mes de julio dirigiéndose a Puerto Lapice, eso indica una procedencia del oeste y a una distancia de unos 40 Km., justo donde está Urda.
  • En la segunda salida, esta vez con Sancho Panza, recorre el mismo camino, se encuentra con unos molinos de viento (los de Consuegra y Madridejos) a unos 10 o 15 Km. del lugar de partida, pero para esto se necesita un pequeño desvío hacia el norte (a unos dos Km.) cosa que explica diciendo que en ese momento el sol les daba “a soslayo“ y no como en la primera (en la que al hidalgo el sol le causaba “más pesadumbre“).

Además hay otros argumentos que no dejan de ser curiosos.

  • Por un lado el que hacer referencia a la maga Urganda. ) Cuando don Quijote llega molido a palos a su aldea tras su primera aventura pide al ama que mande llamar a la maga Urganda, que con sus famoso ungüentos curaba cualquier mal, y poco después el ama le dice que no se necesita a esa Urgada, jugando con el nombre de la maga… esta teoría, avalada por juegos con el soneto inicial del Quijote dedicada a este personaje (Urganda la desconocida), nos da el nombre de Urda.
  • El último argumento no deja de ser sorprendente. Se trata de localizar las letras U, R, D y A (de Urda), escondidas en el grabado de la E, de la primera edición del Quijote.
urda
     4. QUINTANAR DE LA ORDEN

Otra teoría más para ubicar la cuna de Don Quijote. Defendida por Don Luís Miguel Román Alhambra. En su estudio determina que la venta donde fue nombrado caballero Don Quijote sería la Venta de Manjavacas, Esta venta existente en el siglo XVI se encontraba a unos 30-35 km de Quintanar de la Orden, y estaba situada dentro del término de la villa de Mota del Cuervo.

Además, a lo largo de la novela hace mención de un personaje natural de esta localidad “que es Juan Haldudo el rico, el vecino del Quintanar” (I P, Cap IV).

La proximidad de los molinos de Campo de Criptana o, incluso, los de Mota de Cuervo; la corta distancia a El Toboso, villa de la simpar Dulcinea, y que Quintanar sea uno de los pocos lugares citados con precisión en la obra son argumentos puestos sobre la mesa para la defensa de la teoría de que esta localidad fuese la cuna de Alonso Quijano. Además, la presencia de la familia Villaseñor, citados en varias obras por Cervantes, refuerzan esta tesis.

Esta teoría es una de las más defendidas por grandes estudiosos cervantinos como Don Alfonso Ruíz Castellanos, Francisco Javier Escudero Buendía e Isabel Sánchez Duque. 

     5.  ARGAMASILLA DE ALBA

El origen de la teoría que considera a Argamasilla como cuna del Quijote es el estudio elaborado hacia 1765 por el geógrafo Tomás López y por el capitán de Ingenieros Joseph de Hermosilla, trabajo que se realizó cuando apenas habrían transcurrido 149 años desde la muerte de Cervantes, o 160 desde la primera edición del “Quijote”. Dicho estudio se consideró tan profundo y válido que la propia Real Academia Española de la Lengua, incluyó dicha Ruta en su edición corregida del Quijote, de 1780. Y en ella, se establecía que el “lugar de La Mancha” donde vivía Don Quijote y se da pistoletazo de salida a sus aventuras es Argamasilla de Alba.

Los argumentos que dan peso a esta teoría son:

  • En primer lugar no hay que olvidar el hecho de que Cervantes comenzara a escribir en esta localidad su obra inmortal, en concreto en la denominada Cueva de Medrano.
Cueva de Medrano
Cueva de Medrano
  • Por otro lado, el escritor Fernández de Avellaneda, dedicó su Quijote apócrifo a los habitantes de Argamasilla, por ser la patria del caballero andante. Pese a las críticas que el propio Cervantes replicó a esta obra y su intento de deslegitimar al Quijote de Avellaneda, nunca el propio Cervantes niega el origen que Avellaneda detalla.
  • Además, dentro de estas hipótesis que identifican a Argamasilla con el mítico “lugar de la Mancha”, la tradición argamasillera señala que el inmortal Quijote podría estar basado en este personaje de la vida real la existencia un personaje de carne y hueso que sería el ingenioso hidalgo. Este personaje sería Rodríguez Pacheco, del cual podemos contemplar un cuadro exvoto donado por él en la Iglesia Parroquia de la localidad.
Cuadro-exvoto de Rodríguez Pacheco
Cuadro-exvoto de Rodríguez Pacheco
  • Y, por supuesto, no hay que olvidar los versos que en la propia obra del Quijote, dedica Miguel de Cervantes a “los académicos de la Argamasilla, lugar de la Mancha, en vida y muerte del valeroso don Quijote de la Mancha”, dándonos el nombre del algunos de ellos, en cuyas bocas pone versos sobre aspectos de la obra. Esos académicos, reflejados quizá para desquitarse del maltrato que pudo sufrir en la Argamasilla son: El Paniaguado, el Caprichoso discretísimo, el Burlador, el Cachidiablo, el Tiquitoc, .

Ya en el siglo XX, en concreto en 1905 con motivo del III Centenario de la Primera Edición del Quijote, el famoso escritor español Don José Ruiz, Azorín, recibe el encargo de aproximarse a la ruta de Don Quijote. Este escrito, da por supuesto que el origen de dicha ruta es Argamasilla de Alba… y en una de sus reflexiones podemos leer:

texto

     6. ALCÁZAR DE SAN JUAN

El profuso estudio de Don Angel Ligero Móstoles publicado en la última década del pasado siglo XX, vierte multitud de datos que pretenden ubicar la patria chica de Don Quijote en la villa de Alcázar. Su investigación consigue construir una genealogía del hidalgo, la localización en la villa alcazareña de personajes a los que se hace referencias en el relato de las aventuras del hidalgo, la ubicación de los lugares en los que se desarrollaron las aventuras de Sancho y Don Quijote… es decir, con su investigación se teje un argumento basado en datos y observaciones que defienden, al detalle, que Alcázar es la verdadera cuna de Alonso Quijano.

Resumiendo determinados parámetros de esta investigación, podemos indicar sobre aspectos citados en teoría anteriores lo siguiente:

  • La referencia al Campo de Montiel que hace Cervantes, es lógica en la teoría alcazareña… pues toda su comarca perteneció al citado histórico Campo de Montiel en los siglos XII, XIII y XIV.
  • La famosa Venta donde fue armado caballero, y punto crucial para determinar cualquiera de las teorías que defiendan una determinada ruta del Quijote… se hallaría en la Venta de las Motillas de Pero Alonso (a unos 28 kilómetros de Alcázar de San Juan).
  • El episodio de los molinos, sería en la vecina Campo de Criptana (como la tradición manifiesta), aunque saliendo de Alcázar de San Juan (en el inicio de la segunda salida), desde el punto de “Altomira” se podrían divisar los molinos de Alcázar, Herencia y la citada Criptana; y “en esto descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en el campo”.
  • Además se han encontrado referencias a personajes citados en la obra literaria, de los cuales se ha encontrado su partida de bautismos o documentos que los vinculan con la localidad alcazareña, como son el caso del Pedro Barba, Maritormes, Juan Palomeque “El Zurdo”, Ricote “El Morisco”, …
  • Por si fuera poco, es `propio Ángel Ligero desarrolla una posible genealogía del hidalgo, al que identifica como Alonso de Ayllón, descendiente del caballero Pedro Barba (capítulo 49 de la Primera Parte), y con ascendientes en sexta o séptima generación del rey Sancho IV.
Genealogía de don Quijote
Genealogía de don Quijote

Hemos visto seis lugares, que se adjudican ser la cuna de Don Quijote.

Ahora vamos a ver más en detalle los lugares que dentro de nuestra comarca, dicen poseer rastros de la presencia del Quijote.

LA MANCHEGANÍA DE DON QUIJOTE Y SANCHO.
LA RUTA DEL QUIJOTE POR EL CAMPO DE SAN JUAN.

Una vez vistas brevemente las diferentes teorías sobre la cuna de Don Quijote y origen de sus aventuras, me centro en cualquiera de estas dos últimas: Argamasilla de Alba y Alcázar de San Juan, que sitúan al hidalgo caballero andando por las villas controladas por la Orden de San Juan. A partir de aquí, veamos lo que la tradición y los últimos estudios situarían de las diferentes aventuras de la inmortal obra de Cervantes, en las localidades que durante siglos dependieron de la Orden de San Juan.

  • Alcázar de San Juan, Cinco Casas y Alameda de Cervera.

En 1530, Alcázar contaba con 18.480 habitantes, y fue declarada Villa el 27 de Julio de 1604.

Si partimos de que el origen de la historia del Quijote es Argamasilla de Alba, el término de Alcázar sería recorrido en varias ocasiones por el Hidalgo y Sancho. En la primera salida, en dirección a Puerto Lápice hubo de atravesar el término alcazareño, pasando por el paraje de Cinco Casas. Y en la segunda salida, en su camino hacia Campo de Criptana, atravesaría el término y pasaría por la Alameda.

Sin embargo, si aceptamos la teoría de Don Angel Ligero Móstoles, de que la cuna de Don Quijote, fuese Alcázar. Gran cantidad de episodios de la novela se sucederían en el término alcazareño. Haciendo un resumen:

  • Sería nombrado caballero en la Venta de las Motillas, cerca de Cinco Casas, y muy cerca de este lugar se desarrollaría la aventura de Andresillo y la aventura de los rebaños.
  • En las denominadas Casas de Camacho, pertenecientes al término alcazareño, tendrían lugar las famosas bodas de Camacho, y la aventura del cuerpo muerto.
  • En el camino viejo de Manzanares ocurriría la aventura de los yangüeses.
  • La aventura del “carro cortes de la muerte” en el camino de Alcázar a Campo de Criptana.
  • La aventura de los mercaderes toledanos, en el camino real media legua, entre Alcázar y Herencia.
  • La propia ínsula de Barataria, el propio Don Angel Ligero la sitúa en Alcázar de San Juan, y la casa de los Duques y la aparición de Clavileño se situaría en Alameda de Cervera.

….

  • Herencia, Puerto Lápice y Villafranca de los Caballeros.

La localidad herenciana tenía aproximadamente 2000 habitantes en el último cuarto del siglo XVI.

Si partimos de que Don Quijote partió de Argamasilla, a Puerto Lápice acudió el caballero en su primera salida para ser nombrado caballero en una venta de este lugar.

En su segunda salida, tras el descabellado desenlace de la aventura de los molinos en Campo de Criptana nuestros personajes (Don Quijote y Sancho Panza) “ hablando en la pasada aventura, siguieron el camino del Puerto Lápice, porque allí decía don Quijote que no era posible dejar de hallarse muchas y diversas aventuras, por ser lugar muy pasajero” (I P, Cap VIII).

Obviamente el recorrido más racional para este desplazamiento era el Camino Real que posteriormente sería la base de la actual Nacional 420 y que de Campo de Criptana va a Puerto Lápice pasando, indiscutiblemente, por Alcázar de San Juan y Herencia.

Tras recomponerse de las magulladuras que el caballero sufrió en la aventura e iniciar el camino, al poco Sancho avisó de que era hora de comer y así lo hicieron. Posteriormente siguieron la lenta marcha hasta que al llegar a unos árboles decidieron pasar la noche y, como Don Quijote rompió su lanza en el choque con los molinos, decidió aprovechar la presencia de esos árboles para restañar su arma. “En resolución, aquella noche la pasaron entre unos árboles, y del uno de ellos desgajó Don Quijote un ramo seco, que casi le podía servir de lanza, y puso en él el hierro que quitó de la que se le había quebrado”.

Pasada la noche siguieron su camino a Puerto Lápice “y a hora de las tres del día le descubrieron”.

Es decir, recorrieron los 35 kilómetros que separan las dos localidades en dos etapas. La primera duró una tarde y la segunda desde que se levantaron hasta las tres de la tarde. Viendo esto es fácil calcular que el grupo de árboles en los que pasaron la noche se encontraba, aproximadamente y con un margen de error de cinco kilómetros, a medio camino de la ruta que estaban realizando.

¿Qué arboles podrían ser ésos?

Herencia se encuentra de los Molinos de Criptana a una distancia de 21 kilómetros y en la época donde suceden los hechos que narra Cervantes, la localidad herenciana se encontraba flanqueada en su salida hacia Alcázar por el paraje de la “Serna”, de la que existen datos históricos que se remontan a 1538 aunque su origen halla que encontrarlo en los años finales del siglo XIII, cuando la Orden de San Juan de Jerusalén se hizo cargo de estas tierras para llevar a cabo su repoblación. La Serna era un paraje en el que predominaban principalmente los álamos, llegándose a contabilizar en ella cerca de 8.600 álamos negros, aunque a lo largo de su historia han sido muchas las especies que la han poblado. Residuo de esta zona arbolada es el actual Parque Municipal de la localidad.

parque de herenciaPor esto, la tradición nos cuenta que en el marco natural de La Serna de Herencia, Don Quijote, se hiciese con la rama para confeccionarse una nueva lanza al igual que hiciese otro caballero español como fue Vargas Machuca, y que aprovechando su cobijo no durmiera Don Quijote “pensando en su señora Dulcinea, por acomodarse a lo que había leído en sus libros, cuando los caballeros pasaban sin dormir muchas noches en las florestas y despoblados, entretenidos en las memorias de sus señoras”

Al día siguiente, poco más tarde de medio día llegan a divisarlo y es donde se produce en sus inmediaciones, en el camino, la aventura de Puerto Lápice, con dos frailes de la orden de San Benito, que junto a una señora vizcaína y sus sirvientes viajaban a Sevilla.–capítulos VIII y IX de la Primera Parte- .

La importancia de Puerto Lápice como lugar de paso en el camino hacia Andalucía en la época del Quijote, y siglos posteriores, era notoria. Sin embargo, no hay que olvidar un dato de carácter administrativo muy importante: hasta 1774, Puerto Lápice dependió de Herencia. Por tanto, y perdónenme mi exceso de egoísmo patrio, pero tras siglos de omisión por parte de todos los historiadores, puedo concretar que El hidalgo Don Quijote fue nombrado caballero y vivió las aventuras posteriores al incidente de los molinos criptanenses en el término municipal de Herencia.

De hecho, según referencias del siglo XVI, en 1540, el dueño de la Venta del Puerto Lápice era el herenciano Pedro González… teniendo continuos pleitos con la villa de Consuegra al querer ésta imponerle aranceles o impuestos por los pasajeros que paraban en la venta.

Venta de Puerto Lápice
Venta de Puerto Lápice

Si la salida fue desde Alcázar de San Juan, como argumenta Don Angel Ligero Móstoles, entre los caminos que unen las localidades de Alcázar, Puerto Lápice y Herencia se dio lugar diferentes capítulos, como sería el caso de la aventura de los mercaderes toledanos, en el camino real media legua, entre Alcázar y Herencia.

La localidad de Villafranca de los Caballeros, no podemos incluirla directamente en las diferentes teorías que nos delimitan la posibles rutas del Quijote, pero sí existen unos datos que relacionan con esta localidad con la historia de Don Quijote. Por un lado, Miguel de Cervantes, en el capítulo XLIX de la Primera Parte, nos certifica que el hidalgo caballero era descendiente “de la alcurnia”, de la nobleza española representada por el caballero Pedro Barba. Pues bien, a este personaje lo podemos encontrar en el extenso pleito sobre los derechos de Villacentenos que se desarrolló a lo largo del siglo XVI. Cuando el citado Pedro Barba, tiene que declarar, se dice que es “vecino del dicho lugar de Villafranca”.

Otro dato curioso que nos relaciona a Villafranca con la historia del Quijote lo tenemos en las relaciones de Felipe II del siglo XVI (en 1575). Según esto, la venta “que se dice el Puerto Lápice, perteneciente a Herencia, es de un particular vecino de Villafranca”. Es decir, que si realmente, nuestro personaje fue armado caballero en la venta de Puerto Lápice, el dueño sería de Villafranca.

  • Tembleque

En La Mancha que conoció y vivió Cervantes, una parte de la población estaba compuesta por jornaleros agrícolas, y por tanto el sustento familiar estaba muy relacionado con el número de jornales o días de trabajo en las faenas que el campo requería. En el cereal, estos jornales, eran necesarios principalmente en la siega y trilla de la espiga, al ser necesarios muchos hombres y mujeres, para realizar esta faena.

El lugar de don Quijote y Sancho, no estaba a salvo de estas circunstancias y algún año que otro, Sancho, como jornalero del campo que era, también tuvo que marcharse estacionalmente a un lugar vecino a realizar estas tareas. Como así nos lo describe Cervantes cuando en el relato de un cuento que Sancho estaba narrando a la duquesa, intercala desesperando a esta:

“Y así digo, que llegando el tal labrador a casa del dicho Hidalgo convidador, que buen poso haya su ánima, que ya es muerto, y por mas señas dicen que hizo una muerte de un Angel, que yo no me hallé presente que había ido por aquel tiempo a segar a Tembleque.

Por vida vuestra hijo que volváis presto de Tembleque, y que, sin enterrar al Hidalgo (si no queréis hacer más exequias) acabéis vuestro cuento” (II P, Cap XXXI).

Tembleque, otro lugar nombrado por Cervantes, no debiendo de estar muy lejos del lugar de Sancho Panza, más bien debe de ser vecino, cercano, donde acudió nuestro fiel escudero a segar antes de ser convencido por don Quijote para acompañarle en sus aventuras.

  • Otros lugares.

Aunque no pertenecientes directamente, al campo que fue controlado por la Orden de San Juan en la Mancha, me van a permitir que exponga la posible presencia de otra localidad vecina en las teorías que intentan concretar la ruta de Don Quijote.

Se trata de Tomelloso.

A finales del siglo XIX, podemos encontrarnos un artículo del gran poeta español Manuel Machado

VIAJANDO POR EL “QUIJOTE”.

UN LUGAR DE LA MANCHA

DE CUYO NOMBRE NO QUIERO ACORDARME

 

Hay vehementes sospechas de que el pueblo inmortalizado porque Cervantes no quería acordarse de él, es Argamasilla de Alba… Por lo menos, allí hay noticias de que vivió D. Alonso Quijano, cuyo retrato ha ido a parar a la iglesia parroquial. Por lo menos, allí se sabe que estuvo preso el divino manco, y aún se conserva el inmundo sótano donde toda la incomodidad tiene su asiento y todo medroso ruido su habitación. El patio de aquella cárcel está aún como debió estar en la época de Cervantes. La misma balaustrada de madera; la misma vieja puerta, cuyos clavos y aldabones son sin duda más antiguos que el propio D. Alonso Quijana.

 

Y es fama que no hace mucho tiempo los criados de un rico propietario de Argamasilla destrozaron y quemaron un gran zoquete de madera donde se sentaba Cervantes a escribir el Quijote.

 

No quiero acordarme… Detestado, perseguido por aquel pueblo de gañanes groseros y mas intencionado que a la noche, en la obscuridad inextrincable, entorpecían las calles con sogas de una acera a otra para que tropezara y se matase el odioso alcabalero. Pero en la inmunda cárcel comunal, maltratado y vejado a todas horas, el príncipe de nuestra literatura tuvo una sonrisa definitiva de olvido para la mala aldea.

Las cosas han cambiado bastante, y hoy es un amigo manchego muy inteligente y muy cervantófilo el que me pilotea por estas tierras del Quijote.

 

–        Por estos campos, me dice, anduvo solo y a pie aquel genio adorable.

 

Y preguntándole yo por la Venta donde se armó caballero el de la triste figura.

 

–        Sin duda, me responde, esa venta debió hallarse en el lugar que ocupa hoy el Tomelloso. Porque el Tomelloso fue en su origen una quintería de Argamasilla.

 

Nota bene, La distancia enorme entre los pueblos de aquella época, obligaba a los labradores que iban de mancha (a trabajar el campo) a construir casas de labor donde se acogiesen de noche ganados y operadores. Estas, pues, llamadas quintería tuvieron siempre alguna venta, ventorro o ventorrillo más aptos, claro está, para el alojamiento y trato de las bestias que de las personas… lo más delicado de un arriero es su recua. Al calor de todo esto nacieron verdaderas poblaciones, y las quinterías que no fueron destruidas por las enemistades entre los pueblos originarios, llegaron a ser pueblos a su vez. El Tomelloso, en el camino real, uno de las más importantes de Argamasilla; Quintanar y Torre Núñez, en cambio, eran quinterías del Toboso.

 

La sabia explicación ha despertado en mi fantasía un cuadro confuso de la época… La noche, la Mancha, la barbarie cazurra y campesina. Las cuerdas atravesadas para que Cervantes se estrellase. Las alcabalas… La prisión.

 

Y, como D. Quijote, dejo para otro día la visita a Ruidera, a los Batanes, a la maravillosas Cueva de Montesinos. Lo haré mejor pertrechado y con un escudero fotógrafo. 

 Como vemos se trata de un artículo interesantísimo donde coloca a la villa de Tomelloso en el mapa de las aventuras del Hidalgo manchego mundialmente conocido.

Pero si destacable es el contenido del artículo no menos importante es su autor. Se trata, recordemos, el poeta español Don Manuel Machado.

Sin embargo, el escrito de Machado no es el único que defiende la presencia del Hidalgo por tierras de Tomelloso. Ya en Octubre de 1946, en la revista “Albores”, el historiador y periodista Francisco Adrados Fernández presenta dos argumentos que demuestran las dos veces que Don Quijote hizo ruta por la villa tomellosera: 

“ La primera de menos importancia, pero más demostrada que la segunda, queda señala por algunos cervantistas y, principalmente, como fruto de las investigaciones de los mismos, por una carta topográfica editada en 1887 por González Rojas en Madrid, titulada ´Mapa de una porción del Reino de España, que corresponde a los parajes por donde anduvo Don Quijote y los sitios de sus aventuras´. Efectivamente, en este mapa, aparece la ruta quijotesca marcada por un trozo grueso que pasa rozando a Tomelloso por su parte occidental… Pues bien, nuestra ciudad se halla entre los números 16 y 17, que marcan, respectivamente, la tercera salida que hicieron de su aldea y la llegada al Toboso, donde Don Quijote halló a Dulcinea”.

El segundo momento y clasificado como “más importante” sucede tras el suceso de la cueva de Montesinos (en Ruidera). Según Adrados Fernández “…después de tener lugar la aventura del rebuzno –II Libro, capítulo 27-, nuestro Don Quijote siguió hacia el norte y vino a parar a la venta del Barón del Solar de Espinosa, sita en nuestro término municipal, donde ocurrieron algunos sucesos graciosos e interesantes, entre ellos, el de la aventura de los títeres y la de Maese Pedro y su mono adivino”.

venta baron de espinosa
Estado de la venta del barón del Solar de Espinosa a mediados del siglo XX

Como vemos la apuesta por la inclusión de Tomelloso en la Ruta del Quijote es más que interesante y argumentada. Carlos María San Martín, periodista que llegara a ser director del periódico “Lanza”, también confirma los argumentos de Adrados y así en un trabajo de septiembre de 1944, manifiesta:

“Pero es que, dentro de la Mancha, Tomelloso no sólo es un trozo maravilloso de dos infinitos, sino que es confidente del amor de Don Quijote”, y termina concluyendo:

Por Calatrava y Montiel.

¡Por Tomelloso también!”

LA RUTA DE SANCHO PANZA 

Antes de terminar mi intervención, me permito la licencia de hablar de otra ruta que podemos descubrir dentro de la estructura general de la Ruta de Don Quijote. En la primera parte de la obra, Don Quijote y Sancho Panza tienen una serie de aventuras por Sierra Morena. Tras salir malparado nuestro caballero en varias aventuras (con mercaderes toledanos y con los yangüeses…) se refugian en una venta “que él imaginara ser castillo”, .., donde fueron atendidos y donde Don Quijote fabricó su bálsamo de Fierabrás. Según el profundo estudio de Don Luís Miguel Román Alhambra, esta venta podría ser la Venta del Alcalde, situada en el término de Almodóvar del Campo. Desde allí, el caballero andante envió a Sancho Panza al Toboso para entregarle una carta a su señora Dulcinea, mientras él hacía penitencia en lo más espeso de la sierra.

Se inicia aquí una ruta que llevaría a Sancho Panza, sólo, desde el sur de la provincia de Ciudad Real hasta El Toboso… en un viaje de ida y vuelta. ¿Cómo sería ese trayecto para el fiel escudero?

Ruta de Sancho Panza
Ruta de Sancho Panza

Si situamos su recorrido en la geografía provincial, de nuevo vemos como la Mancha perteneciente a la Orden de San Juan fue recorrida por Sancho. Así entraría en los pueblos de la Orden, desde Villarrubia de los Ojos, recorriendo las cuatro leguas que separan esta localidad de Herencia, luego recorrería las dos leguas existentes entre Herencia y Alcázar de San Juan, para terminar con las cuatro leguas que separar Alcázar del Toboso. En total 64 kilómetros, aproximadamente, en nuestra comarca recorridos, a la ida y a la vuelta, por Sancho Panza.

CONCLUSIÓN

Con todo lo expuesto, de lo que no cabe duda alguna, es que conocía perfectamente La Mancha, sus límites físicos y políticos, sus caminos y parajes, sus lugares y vecinos, para hacer pasar por ellos a nuestro don Quijote en compañía de su amigo y escudero Sancho.

El Quijote es una obra de ficción, pero enmarcada en una geografía real, en una Mancha que aún hoy en día podemos visitar, casi tal y como la conoció Cervantes. Lugares como las lagunas de Ruidera y la cueva de Montesinos son una buena muestra de ello.

Quizá haya llegado el momento de ponerse manos a la obra y hacer de verdad un estudio completo, nada chauvinista… para conocer la verdadera historia de Don Miguel de Cervantes, sin sombras en su biografía… y por extensión concretar el marco geográfico en el que se desarrolla su obra universal. O quizá, también, haya llegado el momento de aceptar que el acierto o desacierto en las interpretaciones sobre la obra del Quijote y la propia biografía de Cervantes, es un asunto sin solución; y significan un ejemplo de la influencia, fascinación y hasta sortilegio de este personaje y su obra, sobre nuestra tierra.

El propio Cervantes ya manifestaba su intención cuando en el Capítulo LXXIV de la 2ª Parte del Quijote, Cervantes escribe: “Este fin tuvo el Ingenioso Hidalgo de la Mancha, cuyo lugar no quiso poner Cide Hamete puntualmente, por dejar que todas las Villas y Lugares de la Mancha contendiesen entre sí por ahijársele y tenersele por suyo, como contendieron las siete ciudades de Grecia por Homero”.

Por Ángel Martín-Fontecha Guijarro.
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Publicado por

Claro Manuel Fernández-Caballero Martín-Buitrago

Historiador, docente, articulista, conferenciante y guía turístico. Licenciado en Historia del Arte. Trabajo en el Ayuntamiento de Herencia y formo parte de su Universidad Popular como coordinador del grupo de investigación de Historia Local. Gran apasionado de la historia local, he escrito numerosos artículos sobre el tema en diferentes revistas y periódicos tanto locales como comarcales y regionales, y soy coautor de varias publicaciones sobre historia y patrimonio.

Un comentario sobre “Huellas del Quijote en el Campo de San Juan”

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